Carmen House

La vivienda diseñada por el arquitecto Carles Faus Borràs, nace con un ojo puesto en el estilo de la casa payesa ibicenca, con líneas simples, claras, luz controlada y el color blanco como trazo de inicio.

Las casas payesas tradicionales se diseñaban desde el interior hacia el exterior, basando su arquitectura en aspectos puramente funcionales de la vida del payés. En este proyecto se ha buscado el aprovechamiento de la luz natural de la ciudad de Dénia, sin caer en la sobreexposición. Se ha desviado la atención del entorno que rodea la vivienda para centrarla en la sencillez y la funcionalidad del interior.

A la hora de proyectar, se ha seguido una formalidad rectilínea, sin demasiadas desviaciones de los planos que conforman los ejes principales de la vivienda, dando como resultado espacios amplios, limpios y luminosos.

Se ha utilizado la madera para proveer tanto el interior como el exterior, tendiendo al minimalismo típico del estilo madre. La combinación del blanco y la madera transmite la esencia mediterránea de este tipo de construcciones.

Un diseño, donde la ubicación de los espacios viene dada, en gran parte, por la trayectoria de la luz a lo largo del día. Al entrar, la vivienda nos recibe con una gran abertura con vistas hacia la piscina y hacia el Castillo de Dénia. Esta gran abertura, con capacidad de difuminar, una vez abierta, la relación interior-exterior, queda enmarcada por un porche de las mismas dimensiones, el cual mitiga la entrada del sol en los meses más calurosos del año, favoreciendo de este modo su estancia en el mismo.

La vegetación a base de palmitos y cactus dota a la vivienda de una naturaleza propia de las viviendas mediterráneas. Se aprovecha para dar continuidad a las líneas que se originan en el interior, además de situarla en puntos estratégicos rompiendo la simetría establecida en el paisajismo exterior.

El blanco es el elemento predominante como generador y captador de la luz natural. En el exterior se ha utilizado la cal blanca en sus parámetros verticales y el microcemento blanco en las líneas horizontales exteriores, dándole continuidad a todo el conjunto.

En definitiva, la variedad de pigmentos blancos son los que trazan las formas exteriores e interiores de esta vivienda.